Es un estudio invasivo, similar a la coronariografía en el sentido que se emplean catéteres que llegan al corazón, pero cuya finalidad es analizar la integridad del sistema eléctrico cardíaco o la existencia de alteraciones del ritmo cardíaco y su potencial resolución mediante el empleo de técnicas como la radiofrecuencia o la crioenergía.
Aplicaciones clínicas
Estudio de la integridad del sistema de conducción cardíaco, para determinar la necesidad de la implantación de marcapasos.
Búsqueda de causas cardíacas de síncope (desmayos) cuando las pruebas no invasivas no han sido concluyentes.
Estudio de arritmias cardíacas que sean potencialmente corregibles durante el mismo.
Diagnóstico de arritmias cardíacas en paciente que aquejan palpitaciones cuando no se ha conseguido un registro de las mismas y hay alta sospecha de que sean taquicardias corregibles con ablación.
En pacientes con un diagnóstico definido de arritmia cardíaca que desean solucionar su problema con ablación o que no toleren bien los fármacos antiarrítmicos.